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6tas Jornadas de Estudios sobre la Infancia
— 4 al 6 de junio de 2024
— Buenos Aires, Argentina.
Grupos de trabajo
Eje 4. B3. Regulaciones estatales, jerarquías sociales y sexualidades
Sala 413 - Edificio Volta - Universidad Nacional de San Martín (VOLTA).
Horario: 14:00hs a 16:30hs.
Coordinador(es):
Pilar Anastasía y Santiago Zemaitis.
Comentarista(s):
Agustina Cepeda y Pilar Anastasía.
Duración:
2:30hs.
Educación Sexual Integral en el nivel superior: algunas reflexiones en base a una encuesta realizada con ingresantes
Autor(es):
Anastasía, Pilar (Programa de Estudios Sociales en Género Infancia y Juventud de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín) .
Llobet, Valeria (Programa de Estudios Sociales en Género Infancia y Juventud de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín) .
Vázquez, María Soledad (Programa de Estudios Sociales en Género Infancia y Juventud de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín) .
Llobet, Valeria (Programa de Estudios Sociales en Género Infancia y Juventud de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín) .
Vázquez, María Soledad (Programa de Estudios Sociales en Género Infancia y Juventud de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín) .
Resumen:
Educación Sexual Integral en el nivel superior: algunas reflexiones en base a una encuesta realizada con ingresantes
Autoras: Pilar Anastasía González, Soledad Vázquez, Valeria Llobet
Mesa 5: Derechos, democracias y desigualdades
Como docentes de tres propuestas de formación universitaria en Educación Sexual Integral (en adelante ESI), una Diplomatura, un Trayecto de Profundización y un Seminario de grado, en esta ponencia analizamos un conjunto de datos arrojados por una encuesta hecha a ingresantes a la Escuela de Humanidades de la UNSAM durante febrero de 2023, con respecto a sus experiencias en esta materia, previas al ingreso universitario.
Su propósito general fue relevar si en los trayectos educativos anteriores al universitario, estxs ingresantes recibieron ESI, de qué modo se desarrolló la misma, y cuáles fueron los contenidos vistos. A la vez, indagamos la formación de quienes enseñaron contenidos de educación sexual, qué sesgos se presentaron en sus propuestas pedagógicas y la satisfacción de lxs estudiantes respecto a la experiencia recibida.
De la encuesta participaron 227 ingresantes. La gran mayoría de ellxs son jóvenes de entre 17 y 21 años (60%), se auto-perciben mujeres (71,2%), y han optado por diferentes carreras de licenciatura que ofrece nuestra casa de estudio como Psicopedagogía, Comunicación, Historia, Letras, Ciencias de la Educación y Filosofía (85%).
En relación a los aspectos socio-económicos, la mayor parte del universo participante proviene de hogares cuya cabeza de familia completó los estudios obligatorios y más (85%); y cuentan con servicios básicos tales como luz eléctrica, agua corriente de red, baño conectado a cloaca e internet (97%). Por el contrario, en lo que refiere al estatus laboral, las respuestas son más dispersas toda vez que el 36.3% indicó que no trabaja, el 24.8% lo hace de manera informal, el 23% es monotributista, y el 17.7 trabaja en relación de dependencia.
La cantidad de ingresantes que respondieron la encuesta en sí misma de manera voluntaria, y las apreciaciones positivas generalizadas en relación a la necesidad de la ESI como política educativa y propuesta político-pedagógica, nos permiten indagar en la importancia de la misma en el nivel superior, como práctica de enseñanza centrada en el ejercicio de derechos sexuales y (no) reproductivos, y relacionados con las infancias y juventudes.
En este sentido, se trata de un conjunto de datos duros que dialogan con otros como es la gran cantidad de cursantes de nuestras propuestas académicas. En efecto, el número de participantes aprobados de nuestra Diplomatura en ESI, desde 2019 hasta 2023, suma 2.678; de nuestro Trayecto de Profundización, años 2022 y 2023, 190; y de nuestro Seminario de Introducción a la Educación Sexual Integral, años 2022 y 2023, 195.
Lo dicho tiene una doble relevancia. Por un lado, contribuye al debate del despliegue de la ESI en el ámbito universitario, una instancia que no está alcanzada por lo que establecen las normativas vigentes, toda vez que sólo aluden al Nivel Superior, Formación Docente, pero que cada vez la demanda más desde las licenciaturas. Por otro, permite abonar al conjunto de interpretaciones que desde hace un tiempo a esta parte vienen problematizando un fenómeno complejo: las tensiones y disputas entre posiciones que la rechazan y otras que, por el contrario, la defienden.
Valeria Llobet. Doctora de la UBA con mención en Psicología, y Posdoctora en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud. Investigadora de CONICET con sede en el Laboratorio de Investigación en Ciencias Humanas (LICH). Directora del Centro de Estudios sobre Desigualdades, Sujetos e Instituciones (CEDESI) de la Escuela de Humanidades de UNSAM, donde es Profesora Asociada Regular en las materias Introducción a los debates de Género y Sexualidad y Estudios Sociales de Infancia y Juventud. Coordina el Diploma en Educación Sexual Integral de UNSAM
Pilar Anastasía es activista feminista, Dra. en Estudios de Género por la Universidad Nacional de Córdoba. Actualmente es becaria posdoctoral de CONICET. Es docente e investigadora en estudios de género, sexualidades e infancia en la Facultad de Cs. Sociales de la UNC y en el Programa de Estudios Sociales en Género Infancia y Juventud de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín.
Soledad Vázquez es feminista y docente. Socióloga (UBA), Magíster en Educación (FLACSO) y Doctora en Ciencias Sociales (UBA). Miembro del Programa de Estudios Sociales en Género, Infancia y Juventud (UNSAM). Enseña Educación Sexual Integral en esa casa de estudios y en diferentes Institutos de Formación Docente de la Ciudad de Buenos Aires.
Autoras: Pilar Anastasía González, Soledad Vázquez, Valeria Llobet
Mesa 5: Derechos, democracias y desigualdades
Como docentes de tres propuestas de formación universitaria en Educación Sexual Integral (en adelante ESI), una Diplomatura, un Trayecto de Profundización y un Seminario de grado, en esta ponencia analizamos un conjunto de datos arrojados por una encuesta hecha a ingresantes a la Escuela de Humanidades de la UNSAM durante febrero de 2023, con respecto a sus experiencias en esta materia, previas al ingreso universitario.
Su propósito general fue relevar si en los trayectos educativos anteriores al universitario, estxs ingresantes recibieron ESI, de qué modo se desarrolló la misma, y cuáles fueron los contenidos vistos. A la vez, indagamos la formación de quienes enseñaron contenidos de educación sexual, qué sesgos se presentaron en sus propuestas pedagógicas y la satisfacción de lxs estudiantes respecto a la experiencia recibida.
De la encuesta participaron 227 ingresantes. La gran mayoría de ellxs son jóvenes de entre 17 y 21 años (60%), se auto-perciben mujeres (71,2%), y han optado por diferentes carreras de licenciatura que ofrece nuestra casa de estudio como Psicopedagogía, Comunicación, Historia, Letras, Ciencias de la Educación y Filosofía (85%).
En relación a los aspectos socio-económicos, la mayor parte del universo participante proviene de hogares cuya cabeza de familia completó los estudios obligatorios y más (85%); y cuentan con servicios básicos tales como luz eléctrica, agua corriente de red, baño conectado a cloaca e internet (97%). Por el contrario, en lo que refiere al estatus laboral, las respuestas son más dispersas toda vez que el 36.3% indicó que no trabaja, el 24.8% lo hace de manera informal, el 23% es monotributista, y el 17.7 trabaja en relación de dependencia.
La cantidad de ingresantes que respondieron la encuesta en sí misma de manera voluntaria, y las apreciaciones positivas generalizadas en relación a la necesidad de la ESI como política educativa y propuesta político-pedagógica, nos permiten indagar en la importancia de la misma en el nivel superior, como práctica de enseñanza centrada en el ejercicio de derechos sexuales y (no) reproductivos, y relacionados con las infancias y juventudes.
En este sentido, se trata de un conjunto de datos duros que dialogan con otros como es la gran cantidad de cursantes de nuestras propuestas académicas. En efecto, el número de participantes aprobados de nuestra Diplomatura en ESI, desde 2019 hasta 2023, suma 2.678; de nuestro Trayecto de Profundización, años 2022 y 2023, 190; y de nuestro Seminario de Introducción a la Educación Sexual Integral, años 2022 y 2023, 195.
Lo dicho tiene una doble relevancia. Por un lado, contribuye al debate del despliegue de la ESI en el ámbito universitario, una instancia que no está alcanzada por lo que establecen las normativas vigentes, toda vez que sólo aluden al Nivel Superior, Formación Docente, pero que cada vez la demanda más desde las licenciaturas. Por otro, permite abonar al conjunto de interpretaciones que desde hace un tiempo a esta parte vienen problematizando un fenómeno complejo: las tensiones y disputas entre posiciones que la rechazan y otras que, por el contrario, la defienden.
Valeria Llobet. Doctora de la UBA con mención en Psicología, y Posdoctora en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud. Investigadora de CONICET con sede en el Laboratorio de Investigación en Ciencias Humanas (LICH). Directora del Centro de Estudios sobre Desigualdades, Sujetos e Instituciones (CEDESI) de la Escuela de Humanidades de UNSAM, donde es Profesora Asociada Regular en las materias Introducción a los debates de Género y Sexualidad y Estudios Sociales de Infancia y Juventud. Coordina el Diploma en Educación Sexual Integral de UNSAM
Pilar Anastasía es activista feminista, Dra. en Estudios de Género por la Universidad Nacional de Córdoba. Actualmente es becaria posdoctoral de CONICET. Es docente e investigadora en estudios de género, sexualidades e infancia en la Facultad de Cs. Sociales de la UNC y en el Programa de Estudios Sociales en Género Infancia y Juventud de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín.
Soledad Vázquez es feminista y docente. Socióloga (UBA), Magíster en Educación (FLACSO) y Doctora en Ciencias Sociales (UBA). Miembro del Programa de Estudios Sociales en Género, Infancia y Juventud (UNSAM). Enseña Educación Sexual Integral en esa casa de estudios y en diferentes Institutos de Formación Docente de la Ciudad de Buenos Aires.
Evaluación de la recepción de la Educación Sexual Integral en Estudiantes de Secundaria de Argentina: un análisis a partir de las Pruebas Aprender 2022
Autor(es):
Arévalo, Carla (IELDE(UNSa)-CONICET) .
De Grande, Pablo (IEHS(UNCPBA)-CONICET) .
De Grande, Pablo (IEHS(UNCPBA)-CONICET) .
Resumen:
Esta ponencia analiza la recepción de la Educación Sexual Integral (ESI) por parte de estudiantes de secundaria en Argentina, basándose en datos del relevamiento de las Pruebas Aprender del año 2022. En 2006, Argentina promulgó la ley 26150, "Programa Nacional de Educación Sexual Integral", la cual estableció que todos los estudiantes tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos.
Esta ley define la educación sexual como un conjunto de conocimientos y espacios de diálogo que deben integrarse de forma transversal en los currículos educativos, en lugar de ser tratada como una asignatura independiente. Este enfoque planteó un importante desafío de capacitar al personal docente en todas las materias y adaptar los programas de estudio en todos los niveles educativos, tanto primarios como secundarios.
El trabajo caracteriza en qué medida los estudiantes han tenido contacto con las diferentes temáticas que aborda la ley de Educación Sexual Integral (ESI) a lo largo de su formación, y en qué forma, con especial atención a las posibles desigualdades sociales, de género, regionales, jurisdiccionales y territoriales. Para ello, nos basamos en las respuestas al ‘cuestionario de contexto’ de las Pruebas Aprender, obtenidas de 400 mil estudiantes en su último año de secundaria. Las Pruebas Aprender son un dispositivo nacional de evaluación de los aprendizajes de los estudiantes y de sistematización de información acerca de algunas condiciones en las que ellos se desarrollan, que se realizan desde el año 2016.
A partir de la información producida por este relevamiento, buscamos poder conocer, desde la perspectiva de los adolescentes, la recepción de los contenidos promovidos por la ley 26150, con el propósito de facilitar procesos de mejora en su implementación, así como valorar los logros realizados por ella en este período.
Esta ley define la educación sexual como un conjunto de conocimientos y espacios de diálogo que deben integrarse de forma transversal en los currículos educativos, en lugar de ser tratada como una asignatura independiente. Este enfoque planteó un importante desafío de capacitar al personal docente en todas las materias y adaptar los programas de estudio en todos los niveles educativos, tanto primarios como secundarios.
El trabajo caracteriza en qué medida los estudiantes han tenido contacto con las diferentes temáticas que aborda la ley de Educación Sexual Integral (ESI) a lo largo de su formación, y en qué forma, con especial atención a las posibles desigualdades sociales, de género, regionales, jurisdiccionales y territoriales. Para ello, nos basamos en las respuestas al ‘cuestionario de contexto’ de las Pruebas Aprender, obtenidas de 400 mil estudiantes en su último año de secundaria. Las Pruebas Aprender son un dispositivo nacional de evaluación de los aprendizajes de los estudiantes y de sistematización de información acerca de algunas condiciones en las que ellos se desarrollan, que se realizan desde el año 2016.
A partir de la información producida por este relevamiento, buscamos poder conocer, desde la perspectiva de los adolescentes, la recepción de los contenidos promovidos por la ley 26150, con el propósito de facilitar procesos de mejora en su implementación, así como valorar los logros realizados por ella en este período.
Quiénes van primero, quiénes son visibles para el Estado? Algunas discusiones sobre regulaciones estatales sobre género y edad en las defensorías municipales del niño y adolescente (Demunas) en Lima, Perú
Autor(es):
Carolina García Cejudo.
Resumen:
En el marco de las discusiones sobre las formas con las que el Estado regula el género y la edad a partir de espacios institucionales de implementación local (Llobet, 2013), en este trabajo se propone discutir y problematizar los casos de la operación de las Defensorías municipales del niño y adolescente (Demuna) en dos municipios del conurbado limeño.
Se ha documentado que los espacios de estas defensorías que operan a nivel municipal se concentran principalmente en lograr conciliaciones entre mujeres y sus ex parejas para llegar a un acuerdo respecto al régimen de visitas y pensiones para el sustento de sus hijos (Boza, 2006). El carácter administrativo de este proceso no sólo limita la intervención judicial respecto a las recurrentes situaciones de violencia, sino que sitúan los cuidados y la responsabilidad de garantes de derechos al espacio familiar y en particular a la madre. Las Demuna parten de una mirada que fusiona el binomio madre-hijo en la intervención que ofrecen; pero deja invisibles y sin intervención institucional a las mujeres en casos de violencia, por ejemplo. A su vez, se omite una gama amplia de intervenciones y modos de hacer efectivos otros derechos de niños y niñas, que, además, también pueden ser ubicados en otros contextos de cuidado como el comunitario (Luttrell-Rowland, 2012).
Con un análisis feminista del Estado, y con base en una metodología cualitativa de orientación etnográfica, se discute con base al análisis de entrevistas realizadas a operadores de las Demunas en dos municipios. Se busca poner en relieve las consecuencias, en términos de efectos no esperados, de los modos con los que se categorizan a las poblaciones atendidas y con los que se interpretan las necesidades tanto de mujeres como de niños, niñas y adolescentes (NNA). Para ello, se esbozan las particularidades de la operación de los dos Demuna del conurbado limeño para finalmente, discutir sobre las políticas de interpretación e intervención que se llevan a cabo sobre el binomio madre-hijo que acaso pueden tener más disputas y tensiones de lo que se registra hasta el momento. La relevancia de identificar la singularidad de estas disputas y tensiones permite distinguir con mayor precisión la potencialidad con el que las Demunas como espacios de interpretación estatal pueden ampliar su margen de intervención en tanto espacio estatal garante de derechos.
Se ha documentado que los espacios de estas defensorías que operan a nivel municipal se concentran principalmente en lograr conciliaciones entre mujeres y sus ex parejas para llegar a un acuerdo respecto al régimen de visitas y pensiones para el sustento de sus hijos (Boza, 2006). El carácter administrativo de este proceso no sólo limita la intervención judicial respecto a las recurrentes situaciones de violencia, sino que sitúan los cuidados y la responsabilidad de garantes de derechos al espacio familiar y en particular a la madre. Las Demuna parten de una mirada que fusiona el binomio madre-hijo en la intervención que ofrecen; pero deja invisibles y sin intervención institucional a las mujeres en casos de violencia, por ejemplo. A su vez, se omite una gama amplia de intervenciones y modos de hacer efectivos otros derechos de niños y niñas, que, además, también pueden ser ubicados en otros contextos de cuidado como el comunitario (Luttrell-Rowland, 2012).
Con un análisis feminista del Estado, y con base en una metodología cualitativa de orientación etnográfica, se discute con base al análisis de entrevistas realizadas a operadores de las Demunas en dos municipios. Se busca poner en relieve las consecuencias, en términos de efectos no esperados, de los modos con los que se categorizan a las poblaciones atendidas y con los que se interpretan las necesidades tanto de mujeres como de niños, niñas y adolescentes (NNA). Para ello, se esbozan las particularidades de la operación de los dos Demuna del conurbado limeño para finalmente, discutir sobre las políticas de interpretación e intervención que se llevan a cabo sobre el binomio madre-hijo que acaso pueden tener más disputas y tensiones de lo que se registra hasta el momento. La relevancia de identificar la singularidad de estas disputas y tensiones permite distinguir con mayor precisión la potencialidad con el que las Demunas como espacios de interpretación estatal pueden ampliar su margen de intervención en tanto espacio estatal garante de derechos.
Un caso de anamorfismo: ejemplos de lo queer de la infancia en la literatura y el cine argentinos
Autor(es):
Punte, María José (Universidad de Buenos Aires, Universidad Católica Argentina) .
Resumen:
“¿Era realmente una niña, o era una enana disfrazada de niña?” (Ocampo, 2014: 17), se pregunta el personaje de Cornelia en el cuento de Silvina Ocampo “Cornelia frente al espejo” (1988). Lo que me interesa extraer es la idea de la infancia como una figuración móvil e inquietante, como algo difícil de definir, pero también como una obsesión construida sutil y tenazmente en torno a estas figuras cuyo rasgo más evidente es estar en movimiento. La pregunta que siempre guía las investigaciones sobre la infancia no deja de ser una todavía extremadamente básica: ¿qué entendemos por infancia? ¿qué vemos cuando intentamos explicar a esta porción de humanidad a la que hemos definido desde la carencia (in-fancia)?
Nuestra comprensión contemporánea de lo que es la infancia se fue gestando a lo largo del siglo XX. En gran medida, resultó acicateada por el historiador Philippe Ariès. Como sabemos, su libro El niño y la vida familiar en el Antiguo Régimen (1960) supone un punto de partida insoslayable para la cuestión. La noción de infancia, a la que debemos separar de las materialidades concretas encarnadas por niños y niñas, constituye una construcción social, cultural, histórica. Es, por lo tanto, contingente y depende del contexto, de las condiciones de etnia, clase y género. Más allá de las críticas y ajustes que fue recibiendo su teoría, sobre todo desde la historiografía, lo cierto es que sigue aleteando en los planteos de Michel Foucault con respecto a la niñez. En su libro Los anormales (1999), Foucault define al infante como ese sujeto al que se sustrae del espacio público, para ser confinado en una serie de espacialidades diseñadas para su mejor disciplinamiento: la escuela, los cuarteles. Y lo coloca en una serie que es “monstruosa”, junto con los criminales, los locos, los pobres, los enfermos y los perversos. Para la misma época en la que Foucault estaba enseñando estas cosas en sus cursos del Collège de France, se publica el libro de René Schérer y Guy Hocquenghem, Co Ire. Álbum sistemático de la infancia (1976). Ellos sostienen que estamos ante una figura compleja y evasiva, hecha de yuxtaposiciones; pero, sobre todo, construida a partir de los restos y los desechos de la cultura. Para pensar en toda su complejidad, estos autores recurren a la literatura y arman una especie de mapa de los diversos modos de ser infante. En definitiva, una de las ideas con las que cierran su ensayo es la de que, para diagramar a la infancia, la figura más apropiada resulta ser la de constelación.
Este derrotero conduce a una autora contemporánea que ha propuesto ya explícitamente desde la Teoría Queer una teoría para la infancia para repensar un sistema planteado a partir de un adultocentrismo que, más allá de sus buenas intenciones, nunca termina de colocar a los infantes dentro de una ecuación en la que se lo posiciona como un subalterno, como una otredad radical, y a la que se trata como una parcela de la humanidad cuya ciudadanía se encuentra retaceada por los adultos. En su libro The Queer Child (2009), Katryn B. Stockton hace un recorrido que sigue la línea abierta por Schérer y Hocquenghem, ya que trabaja a partir de materiales ficcionales (en su caso, no solo desde literatura, sino también el cine). Allí cuestiona la idea misma de “crecimiento”, y ofrece nuevas posibilidades para pensar la niñez, así como para producir otras imaginaciones con respecto a las infancias.
El objetivo de mi trabajo busca insistir en las posibilidades críticas que nos permite desplegar la Teoría Queer para pensar las infancias contemporáneas, así como para introducir lecturas novedosas que agiten las miradas ya canónicas sobre los textos producidos en el pasado. Desde los cuentos de Silvina Ocampo hasta las novelas y películas de Lucía Puenzo, con su panorama de niñas y niños pululando por el paisaje, las infancias pugnan por adquirir visibilidad, pero no siempre son contempladas desde los complejos matices que permite leer la Teoría Queer. Los marcos que ofrecen herramientas para ampliar lecturas, como las de Kathryn Stockton o la dupla Schérer y Hocquenghem, a las que también es posible sumar las ideas de Jack Halberstam y su “baja teoría” (2018) y la de Marlene Wayar con su “teoría lo suficientemente buena” (2019), ofrecen entradas nuevas para reconsiderar los modos en los que se ha leído la infancia en la literatura y el cine en Argentina. El reposicionamiento de los personajes infantes es una de las marcas de las literaturas del presente. Sigue pendiente la tarea de recalibrar las herramientas críticas para abordar estas textualidades, especialmente desde los feminismos. El anamorfismo, como dispositivo óptico, intenta reflexionar en torno de las imágenes que les teóriques queer ya vienen aportando para horadar el binomio infante/adulto tal y como lo conocemos.
Bibliografía citada:
Ariès, Philippe (1962 [1960]). Centuries of Childhood. A Social History of Family Life. New York, Alfred A. Knopf.
Foucault, Michel (2010 [1999]). Los anormales. Traducción de Horacio Pons. Buenos Aires, FCE.
Halberstam, Jack (2018). El arte queer del fracaso. Traducción de Javier Sáez. Madrid, Egales.
Schérer, René y Guy Hocquenghem (1979 [1976]). Co-ire. Álbum sistemático de la infancia. Barcelona, Anagrama.
Stockton, Kathryn B. (2009). The Queer Child. Or Growing Sideways in the Twentieth Century. Durham and London, Duke University Press.
Ocampo, Silvina (2014). “Cornelia frente al espejo”. Cornelia frente al espejo. 1988. Buenos Aires: Lumen, 2014, pp. 7-55.
Nuestra comprensión contemporánea de lo que es la infancia se fue gestando a lo largo del siglo XX. En gran medida, resultó acicateada por el historiador Philippe Ariès. Como sabemos, su libro El niño y la vida familiar en el Antiguo Régimen (1960) supone un punto de partida insoslayable para la cuestión. La noción de infancia, a la que debemos separar de las materialidades concretas encarnadas por niños y niñas, constituye una construcción social, cultural, histórica. Es, por lo tanto, contingente y depende del contexto, de las condiciones de etnia, clase y género. Más allá de las críticas y ajustes que fue recibiendo su teoría, sobre todo desde la historiografía, lo cierto es que sigue aleteando en los planteos de Michel Foucault con respecto a la niñez. En su libro Los anormales (1999), Foucault define al infante como ese sujeto al que se sustrae del espacio público, para ser confinado en una serie de espacialidades diseñadas para su mejor disciplinamiento: la escuela, los cuarteles. Y lo coloca en una serie que es “monstruosa”, junto con los criminales, los locos, los pobres, los enfermos y los perversos. Para la misma época en la que Foucault estaba enseñando estas cosas en sus cursos del Collège de France, se publica el libro de René Schérer y Guy Hocquenghem, Co Ire. Álbum sistemático de la infancia (1976). Ellos sostienen que estamos ante una figura compleja y evasiva, hecha de yuxtaposiciones; pero, sobre todo, construida a partir de los restos y los desechos de la cultura. Para pensar en toda su complejidad, estos autores recurren a la literatura y arman una especie de mapa de los diversos modos de ser infante. En definitiva, una de las ideas con las que cierran su ensayo es la de que, para diagramar a la infancia, la figura más apropiada resulta ser la de constelación.
Este derrotero conduce a una autora contemporánea que ha propuesto ya explícitamente desde la Teoría Queer una teoría para la infancia para repensar un sistema planteado a partir de un adultocentrismo que, más allá de sus buenas intenciones, nunca termina de colocar a los infantes dentro de una ecuación en la que se lo posiciona como un subalterno, como una otredad radical, y a la que se trata como una parcela de la humanidad cuya ciudadanía se encuentra retaceada por los adultos. En su libro The Queer Child (2009), Katryn B. Stockton hace un recorrido que sigue la línea abierta por Schérer y Hocquenghem, ya que trabaja a partir de materiales ficcionales (en su caso, no solo desde literatura, sino también el cine). Allí cuestiona la idea misma de “crecimiento”, y ofrece nuevas posibilidades para pensar la niñez, así como para producir otras imaginaciones con respecto a las infancias.
El objetivo de mi trabajo busca insistir en las posibilidades críticas que nos permite desplegar la Teoría Queer para pensar las infancias contemporáneas, así como para introducir lecturas novedosas que agiten las miradas ya canónicas sobre los textos producidos en el pasado. Desde los cuentos de Silvina Ocampo hasta las novelas y películas de Lucía Puenzo, con su panorama de niñas y niños pululando por el paisaje, las infancias pugnan por adquirir visibilidad, pero no siempre son contempladas desde los complejos matices que permite leer la Teoría Queer. Los marcos que ofrecen herramientas para ampliar lecturas, como las de Kathryn Stockton o la dupla Schérer y Hocquenghem, a las que también es posible sumar las ideas de Jack Halberstam y su “baja teoría” (2018) y la de Marlene Wayar con su “teoría lo suficientemente buena” (2019), ofrecen entradas nuevas para reconsiderar los modos en los que se ha leído la infancia en la literatura y el cine en Argentina. El reposicionamiento de los personajes infantes es una de las marcas de las literaturas del presente. Sigue pendiente la tarea de recalibrar las herramientas críticas para abordar estas textualidades, especialmente desde los feminismos. El anamorfismo, como dispositivo óptico, intenta reflexionar en torno de las imágenes que les teóriques queer ya vienen aportando para horadar el binomio infante/adulto tal y como lo conocemos.
Bibliografía citada:
Ariès, Philippe (1962 [1960]). Centuries of Childhood. A Social History of Family Life. New York, Alfred A. Knopf.
Foucault, Michel (2010 [1999]). Los anormales. Traducción de Horacio Pons. Buenos Aires, FCE.
Halberstam, Jack (2018). El arte queer del fracaso. Traducción de Javier Sáez. Madrid, Egales.
Schérer, René y Guy Hocquenghem (1979 [1976]). Co-ire. Álbum sistemático de la infancia. Barcelona, Anagrama.
Stockton, Kathryn B. (2009). The Queer Child. Or Growing Sideways in the Twentieth Century. Durham and London, Duke University Press.
Ocampo, Silvina (2014). “Cornelia frente al espejo”. Cornelia frente al espejo. 1988. Buenos Aires: Lumen, 2014, pp. 7-55.
Infâncias, deficiências e sexualidades: contribuições para uma perspectiva anticapacitista a partir dos estudos interseccionais e da teoria crip
Autor(es):
Souza, Leonardo Lemos (Universidade Estadual Paulista - UNESP) .
Resumen:
Presentamos aquí un ensayo en el que buscamos presentar y discutir las posibilidades de una perspectiva anti-capacitismo en la educación de niños con discapacidad y sus sexualidades. Partimos de la premisa de que las infancias se insertan en una discursividad capacitista en el conocimiento pedagógico, psicológico y médico. Hemos seguido un camino en el que presentamos las formas en que la categoría de infancia se vincula con discursividades cercanas a perspectivas capacitistas en el campo de la psicología y las narrativas sobre las sexualidades en la infancia. Finalmente, establecemos un diálogo entre las perspectivas anti-capacistas y las perspectivas de la interseccionalidad y la teoría crip, resaltando pistas sobre una perspectiva anti-capacista en estudios e intervenciones con niños con discapacidad y sus sexualidades.