Atención

Búsqueda avanzada
Buscar en:   Desde:
Comunicación, medios y redes sociales
MAIA TABORDA - Alumno.
PEREZ KIARA - Alumno.
BARILE LUCIANA - Alumno.
SOSA BENJAMIN NICOLAS - Alumno.
SOSA ADRIANA JOSEFINA - Docente.
4tas Jornadas Juveniles de Investigación Social 2025. Universidad Nacional de Villa María, Villa María, 2025.
  ARK: https://n2t.net/ark:/13683/ehzN/Z8M
Resumen
Existen factores sociales, emocionales y familiares que explican el fenómeno del bullying. Los factores sociales están relacionados con el entorno en el que viven los niños y adolescentes. Este puede verse afectado por normas sociales permisivas o agresivas, presión del grupo, falta de intervención adulta y un ambiente competitivo o excluyente, lo cual favorece conductas violentas o de discriminación. Los factores emocionales tienen que ver con el mundo interno de quienes ejercen el bullying. Muchas veces presentan falta de empatía, baja autoestima, dificultades para manejar emociones y en algunos casos, traumas previos que influyen en su comportamiento agresivo. Los factores familiares se relacionan con lo que se vive en casa. Algunos jóvenes crecen con modelos de conducta negativos, falta de supervisión, estilos de crianza extremos y conflictos familiares, lo que afecta su desarrollo emocional y social. Las personas que tienen problemas familiares a veces hacen bullying como una forma de canalizar su dolor, frustración o inseguridad. Aunque no se justifica la conducta, puede entenderse desde un enfoque psicológico. Las causas incluyen modelos negativos observados en casa, necesidad de control, proyección del sufrimiento, y falta de empatía y guía emocional. Cuando un adolescente tiene necesidad de poder o control, puede recurrir al bullying por falta de poder personal, necesidad de validación y reconocimiento, o por haber aprendido conductas violentas. También puede hacerlo para evitar ser víctima, o por una ausencia de límites claros que regulen su conducta. Las personas con inseguridad o baja autoestima también pueden hacer bullying para sentirse superiores, proyectar inseguridades, buscar control o aceptación grupal. Lo hacen como defensa ante su vulnerabilidad. En muchos casos, quienes hacen bullying no muestran empatía. Esto no significa que no puedan sentirla, sino que está bloqueada, no desarrollada o desconectada en determinadas situaciones. Esto puede ser causado por falta de educación emocional, normalización de la violencia o el abuso, mecanismos de defensa, necesidad de sentirse superiores, y falta de consecuencias reales. Las personas que sienten celos o envidia también pueden hacer bullying. Lo hacen como respuesta a emociones que no saben manejar. En lugar de enfrentar lo que sienten, eligen atacar o desacreditar a otros para defender su autoestima. Lo hacen porque se sienten inferiores, buscan atención o validación, tienen inseguridad personal y creen que así “ganan”. Por otro lado, el grooming es una forma de abuso en línea donde adultos manipulan a menores, especialmente niños y adolescentes que usan redes sociales. El abusador finge ser amigo o muestra interés personal para obtener material íntimo o ejercer control. Estos adultos buscan menores vulnerables emocional y psicológicamente. Las redes sociales permiten el anonimato y el acceso constante a las víctimas. El proceso genera culpa,ansiedad, trauma y desamparo. Las consecuencias incluyen daños psicológicos severos, afectando la autoestima, por lo que se necesita apoyo profesional para que la víctima pueda procesar su experiencia, reconstruir la confianza y recuperar su seguridad, siendo esto esencial para su recuperación integral.
Texto completo
Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Para ver una copia de esta licencia, visite https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/deed.es.