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La desigual distribución de ingresos y actividades en el trabajo remunerado en la ciudad de Rosario. Un análisis desde la economía feminista a partir de los resultados de la Encuesta de Usos de Tiempo
Andreozzi, Lucía, Ganem, Javier, Geli, Miriam, Giustiniani, Patricia y Peinado, Guillermo.
Mujer y mercado de trabajo (compilación), 2017, pp. 81-99.
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Resumen
Los resultados encontrados confirman en primer lugar la literatura existente en relación a las desigualdades de ingresos entre varones y mujeres, a igual tarea/actividad en el mercado de trabajo remunerado. Además, y en concordancia con lo que muestra la Encuesta de Usos del Tiempo en relación a las tasas de participación en el mercado de trabajo remunerado, la inserción de las mujeres es menor a la de los varones, con menor duración de la jornada remunerada y confinada a determinadas actividades altamente feminizadas (en las que es más factible la inserción con una jornada reducida).Ahora bien, a excepción de la tarea docente, la búsqueda de jornadas de trabajo remunerado más acotadas o más flexibles, obliga a las mujeres a insertarse en actividades con bajos niveles de formalización/regulación lo que redunda en marcados menores niveles de ingreso respecto a los varones (Profesionales independientes y trabajadoras autónomas) o actividades de bajos salarios ?monopolizadas? por las mujeres (Empleo doméstico). De esta manera, las desigualdades en las posibilidades de inserción se refuerzan con las desigualdades derivadas de la informalidad.En el otro extremo se encuentran actividades claramente ?masculinizadas? (Changas y Obrero calificado) en las que los varones obtienen salarios promedio muy superiores a los de las mujeres en esas mismas actividades.En síntesis, se puede concluir que ?la inequidad de género se manifiesta con contundencia en el mercado laboral. Las mujeres se ubican en situaciones desventajosas respecto de los varones. Acceden a menos empleos, obtienen menos remuneraciones, y se encuentran más sometidas a la desprotección social. La menor y más precaria inserción de las mujeres en el mercado laboral, principal fuente de ingresos para la mayoría de la población, explica en una parte sustantiva su posición económica subordinada y su falta de autonomía? (Rodríguez Enríquez, 2010, pág.16).El desarrollo de esta investigación muestra la manera en la que el mercado librado a sus propias fuerzas no hace más que reforzar y amplificar las desigualdades de género, a pesar del fenómeno histórico de la creciente participación de las mujeres en el mercado de trabajo remunerado.
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